Nuestro vínculo con OLIVAMI surge de dos profundas motivaciones:
- Apoyar el renacimiento de los olivos de Salento tras la devastación causada por Xylella.
- compensar, desde una perspectiva ESG, los recursos naturales utilizados para la producción de facsímiles de Antiquus
Una herida aún abierta
En 2013, en el corazón del Bajo Salento, los olivos comenzaron a secarse repentinamente. Fue el inicio del CoDiRo (Complejo de Declive Rápido del Olivo), causado por la bacteria Xylella fastidiosa, transmitida por la llamada "esputacchina", un insecto que propaga la infección de árbol en árbol. Su nombre proviene del hecho de que produce una espuma en la que vive, se protege de la evaporación y se esconde.
La enfermedad se propaga a través de los vasos linfáticos de la planta, creando un mucílago espeso y gelatinoso que los obstruye, impidiendo que la savia y otros nutrientes fluyan por ellos, esenciales para la hidratación del follaje. Al bloquear los nutrientes, la bacteria provoca la muerte de la planta. Parece que esta bacteria fue importada de Centroamérica a Europa, de Costa Rica a Salento, a través de plantas ornamentales y cafetos. Desafortunadamente, esto fue solo el comienzo.
En 2015 se produjo una segunda oleada que afectó a las provincias de Brindisi y Lecce. Actualmente, el virus Xylella avanza hacia el norte y ya ha llegado a Fasano.





